domingo, 25 de enero de 2015

Abres tu boca solo para darme hiel.

 Ni sé cómo puedo seguir adorándote, cuando me incitas a hacer cosas juntas y luego "decides" que no te apetece mucho, parezco novata, si tú no vas nunca a cosas que yo hago, no sé de que me extraño.
 No hay problema, tengo gente con la que me puedo reír igual de bien, pero no volveré a caer en la tentación de creer que vamos a algún lado juntas.
 Sé que cuándo te vea, una sonrisita maliciosa saldrá de mi cara para verte mover por la sala pero ahí acaba todo.
 Si no me haces caso, no mereces mi sonrisa. (si parece que estoy un poco cabreada contigo, estás en lo cierto).



1 comentario:

RECOMENZAR dijo...

Te cuento
me ha gustado el sabor de lo que piensas